Dadá, qué algo queda
Arbando sistesos,
madrugué un día de acaso.
Cenelaba la trampa y jemiban
las ratas del penthouse.
Fuera, rostreros de pita,
trastuzan y amilgan rudas,
pero nadie repara
en el ágapla niteiro,
ni en sus seventas altanudas.
Ciega la cástida por el eco,
Nelson Mandela,
se cuelga en su celda.
Ahora hiberna.
Comentar este post
/image%2F1178483%2F20161203%2Fob_6d7f0a_perfil-retocado-1.jpg)