Soneto secreto
Me miento y no hago caso del secreto.
Acude a mí apresándose en el sueño.
Me dice que no ponga tanto empeño,
que oculto aguarda en versos de soneto.
Así escribo ajeno lo que callo.
Qué nadie ha de saber si, loco o cuerdo,
me encuentro dando vueltas al recuerdo,
entonces fijo está, soy de él vasallo.
La noche espanta rauda a la razón,
arranca cada cuerda atada al mundo
regido en la mente, y no el corazón.
¡Qué sea el paso oscuro tan profundo,
que olvide pronto tanta desazón!
La vida es cierta y el sueño, vagabundo.
/image%2F1178483%2F20161203%2Fob_6d7f0a_perfil-retocado-1.jpg)
