Canto Rodado
El agua consigue
en su curso milenario
domar al cuarzo y al granito.
En el lecho descansa
la obra incompleta
que, caprichosa, quiere ser redonda,
para complacer al paisaje.
Así has sido tú para mí
cuando, plagado de aristas,
me sumergí en tu corriente.
Ahora fluyo entre tus manos
como jabón oloroso,
como dócil aprendiz,
como criatura agradecida,
como imperfecto
canto rodado;
esperando siempre
la humedad que conforta
y tu bautizo de amor.
/image%2F1178483%2F20161203%2Fob_6d7f0a_perfil-retocado-1.jpg)
